A través de su columna para El Universal, el senador del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) Juan José Jiménez Yáñez, dijo lo que pocos se atreven y los que muchos no quieren ver: en 5 años con el Partido Acción Nacional (PAN) gobernando Querétaro, solo ha habido miseria, desempleo, pobreza e inseguridad.
El senador morenista recalcó que la presente administración, panista por cierto, cumplió ya casi cinco años y, lejos de alcanzar el cambio que tanto anunciaron, ha empujado a Querétaro y a sus familias hacia un cambio, pero en reversa.
Cuando llegaron, lejos de consensuar con todas la voces para arreglar lo que no funcionaba, hicieron oídos sordos, caso omiso a las advertencias de focos rojos, en una actitud soberbia y frívola, muy frívola. Ese fue el primer ingrediente, de muchos otros más, en un caldo de cultivo político y social para lograr un inminente colapso estatal. En estos casi cinco años ha quedado demostrado que ni el mayoriteo político, ni los recursos públicos utilizados para fines electorales, han sido suficientes para evitar el desastre que ya sentimos todos en la entidad.
Asimismo, en lo económico, el gobierno del estado ha llevado a Querétaro a una estrepitosa caída: de recibir la entidad con niveles
de crecimiento entre 7 y 8%, para 2019 fue apenas 0.3%, convirtiéndose en el peor porcentaje en una década.
Y, lo peor, es muy probable que para este año registremos crecimiento negativo, que de seguro se agudizará por el terrible manejo de la crisis sanitaria alrededor del Covid-19, ya que decidieron cerrar la economía queretana con más de un mes de anticipación a como lo recomendaba la autoridad federal. El saldo: miles de negocios quebrados, un desempleo rampante y una potencial hambruna en las regiones más necesitadas del estado.
Lamentablemente, en uno de los temas que más preocupa a la sociedad, el de la inseguridad, el PAN fracasó en su estrategia de “combate a la delincuencia” ha sido un rotundo fracaso, tema en el que no entraré en mayores detalles, puesto que todos los queretanos hemos sufrido de este grave problema. Solo señalaré que Querétaro es hoy más inseguro que hace cinco años, así de contundente, donde 2019 fue el año más violento en la historia reciente del estado.
En lo social, han sido cinco años donde la exclusión y la desigualdad fueron la regla, siendo creciente el número de pobres en la entidad, que ya rebasan las 700 mil personas, es decir, una tercera parte de los queretanos, y 65 mil de ellas viven en extrema pobreza.
Lamentablemente, de acuerdo con el senador, gracias al PAN, actualmente Querétaro es ejemplo en nada.