Foto: Interferencia / Grupo Verona / AMLO / Logo – FMI.
Tras la emisión de las Perspectivas Económicas para las Américas del Fondo Monetario Internacional (FMI) se contempló una proyección económica positiva para México en 2021, ello con respecto a las primeras predicciones dadas en meses anteriores debido al daño causado por la contingencia sanitaria.
Pese a que en el mes de junio el Fondo Monetario Internacional había proyectado un deterioro del 10.5 por ciento de la caída del PIB mexicano y una posible recuperación del 3.3 por ciento en el siguiente año. Ahora augura una contracción económica del 9 por ciento, mientras que para el 2021 se espera un rebote de 3.5 por ciento.
Es en ello que el director para el Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, mencionó al respecto que un repunte del sector manufacturero es lo que está levantando a México.
Por el lado de las medidas tomadas por el presidente López Obrador, el nivel de endeudamiento ha quedado prácticamente estable referido a términos del PIB, transformando a México en el país con menor endeudamiento adicional de América del Norte.
Con ello Alejandro Werner pronostica que México puede cerrar su año con un 2 por ciento en el déficit fiscal que se revertirá para 2021 con un 0.2 por ciento, ello si la situación se mantiene con la mejora de las actividades, además de la reducción del gasto público que se elevó a 25.9 por ciento del PIB este 2020, a causa del Covid-19, pero que para 2021 regresará a un 22.4 por ciento.
Además, el director para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional habló del principal desafío para la región, que va de la mano con el incremento de la inclusión social; ante ello recomendó que se deben de realizar reformas estructurales que incluyan mejoras en la redistribución en líneas generales y particulares. Ello sumado a una reforma tributaria, aunque recalcó que sin ella el país puede “mantener sus cuentas fiscales sanas”.
«La mejor combinación para otorgar un estímulo fiscal más agresivo que el actual es impulsar una reforma tributaria que logre el objetivo de dar una señal de fortaleza y sostenibilidad de las finanzas públicas en México; y que fortalezca la posición del Gobierno para implementar una política social más fuerte y favorecer que estas políticas sean distributivas», recomendó el director para el Hemisferio Occidental del FMI.
Con información de: La Política Online.