Texto de Claudio de la Llata
Salido de un bestiario político en donde la traición es la constante, y el cambio de chaqueta la permanente; Juan Manuel vega Rayet, hoy se dispone a llegar a MORENA por la vía del supuesto apoyo a Juana Marmolejo Sánchez, para que presuntamente se postule a la presidencia municipal de Izúcar de Matamoros, gracias a su valiosa contribución y presencia (lectores, abstenerse de reír que esto es cosa seria) asunto que hoy por hoy, es totalmente falso.
Juan Manuel Vega Rayet es un personaje alicaído, que ha sido duramente repudiado por su partido (el PRI), y que ha sido sometido a todo tipo de críticas que se merece, pues cuando no traiciona avasalla y cuando no avasalla, arrebata.
El “Cantinflitas” de la Mixteca
El político venido a menos, ha sido bautizado como “el Cantinflitas de la mixteca” una vez que su discurso, atropellado y errático se ha dejado ver nuevamente por Matamoros, luego de 20 años de no vivir en la mixteca poblana, y gozar de las comodidades de su vivienda de lujo en el fraccionamiento la vista en la ciudad de Puebla, desde donde ahora quiere llegar a sorprender a incautos que le creen (si es que aún hay quien le crea algo), de que se va a convertir en miembro de la 4T, cuando lo que en realidad busca, es un acomodo para lo que sea con tal de no salirse del presupuesto, y ahora pretende llegar al partido oficial, echando mucho rollo, en el que no dice nada claro, se enreda solo y no se explica nada…
Desgraciadamente, alguien le hizo creer que tiene el apoyo de Gerardo Islas, Alejandro Armenta Mier y Melitón Lozano (del secretario de educación lo dudo mucho, alguna vez siendo presidente municipal y Vega Rayet diputado local otro poco terminan a golpes en una taquería, en una noche en la que Juan Manuel Vega Rayet estaba en estado etílico, y se puso a agredirlo en sobremanera); al respecto vale decir que se la ha preguntado a ambos personajes de la política nacional, y han manifestado que no le apoyarán a Vega Rayet en NADA, bajo ninguna premisa.
Ahora después de ver sus últimos desvaríos, cabe recordar que Juan Manuel Vega Rayet se ufana de haber escalado los más altos niveles de la política nacional; asunto que deja la duda razonada de que si es tan picudo como dice, ¿porque en esta ocasión, el que menos dice lo vomita y lo trata peor que un perro en las filas del PRI…? que conste que es pregunta.
Igualmente surgen las dudas cuando de la nada, y en el ejercicio de rascarse la panza en su residencia de la vista; se sale de la comodidad y confort, y empieza a picar piedra en medios informativos de Izúcar de Matamoros, llegando como la gran revelación del sexenio, el político que todos estaban esperando, el novel de la política matamorense, el ángel custodio de todos los ciudadanos de la Mixteca; cuando es todo lo contrario: un cartucho quemado, un político depauperado que lo único que junta en Izúcar son maldiciones, con una pésima imagen pública, con un pasado tormentoso, con unas cuentas pendientes con la justicia, por ser parte menor de la estafa maestra, un político traidor, sin palabra, padre, madre ni perro que le ladre.
Las expectativas políticas de Vega Rayet
Las expectativas políticas de Juan Manuel Vega Rayet, momentáneamente se reducen a cero, y es el hazmerrerír de la pipitilla priísta, que tan sólo está esperando a que asome la cabeza en el firmamento, para acabar con su vera efigie.
Que triste que haya políticos como Vega Rayet, sin principios; sin formación, ni moral, ni palabra, ni probidad; con una honestidad triplemente cuestionada, un pasado priísta lleno de corruptelas, una carrera política en el ocaso y lo que le sigue, y un final fatal que ya se vislumbra con toda claridad.
Finalmente, basta decir que a Juan Manuel Vega Rayet nadie le hace caso ahora, nadie lo consume, y sólo ha logrado salir en algunos medios para decir que está presente, ha sido para el escarnio público, y para ser la burla de todos en la mixteca.