Foto: Conecta Red / La Silla Rota Hidalgo / El Siglo de Torreón / PRI
Fue por abandono de parte del expresidente Enrique Peña Nieto, así como de Miguel Ángel Osorio Chong que Rosario Robles cedió finalmente a colaborar con la Fiscalía General de la República (FGR) para terminar de armar el rompecabezas de la llamada “Estafa Maestra”.
El abogado Epigmenio Mendieta fue el encargado de dar a conocer las razones por la que la secretaria de Desarrollo Social (Sedesol) y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en el sexenio pasado, decidió romper el silencio.
En entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva en su noticiario de Radio Fórmula, el litigante informó que Robles busca con esto evitar pasar el resto de su vida en prisión, pues los nuevos delitos que le imputaron, los cuales son delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, implicarían permanecer hasta 45 años en prisión.
“Esta decisión es resultado de la orden de aprehensión que existe por dos delitos graves: delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. La pena que podría resultar de estos procesos sería más o menos de 45 años, Rosario tiene 64 años; se traduce que el resto de su vida tendría que pasarla en prisión”, explicó Mendieta.
El estado de ánimo de Robles Berlanga también influyó para la toma de dicha decisión, en donde el otro punto determinante fue el “abandono político y económico” en que la dejó el grupo político con el que trabajó en el gobierno de Enrique Peña Nieto.
El abogado indicó que la exfuncionaria, esperaba solidaridad por parte de quienes formaban parte del gabinete del sexenio de Peña Nieto y de quienes se decían sus amigos, sin embargo, la ayuda nunca llegó: “No solamente la abandonaron políticamente, sino también afectiva y económicamente” y agregó: “no tuvieron ningún acercamiento, ni siquiera una llamada”.
Con información de Proceso.