Foto: SEDENA
De acuerdo a información proporcionada por Milenio, la red de huachicol fiscal (destapada por el Gobierno) operaba en colusión con empresas estadunidenses, , con las que miles de litros de crudo robado en México eran refinados en Estados Unidos para después regresar a nuestro país y ser vendidos como gasolina legal sin pagar impuestos.
De acuerdo a esta información, firmas como Arroyo Terminals, Big Hog Energy y Jentran serían parte del conglomerado de empresas estadunidenses que participan en el esquema de huachicol fiscal que en México involucra a funcionarios federales en activo, civiles y a empresas gasolineras.
Derivado de información proporcionada por la fiscalía estadunidense, James Jansen, un millonario excéntrico originario de Salt Lake, Utah, cabeza de Arroyo Terminals, es solo un ejemplo de la red de operadores del tráfico y blanqueo de huachicol en los Estados Unidos, que además, se ha identificado que opera con la protección de organizaciones criminales como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en México.
La investigación de Mileno revela que el expediente de Jensen, el empresario estadunidense, cuya firma está basada en Río Hondo, a las afueras de Brownsville, Texas, no negocia directamente con el Cártel Jalisco, sino que lo hace a través de intermediarios, empresas mexicanas que se encargan de sacar primero el crudo de territorio mexicano, casi siempre vía terrestre por puertos fronterizos entre Tamaulipas, México, y Texas, Estados Unidos.
De esta manera, el crudo llegaba a la terminal de Arroyo, en Río Hondo, en donde se almacenaba antes de ser despachado a firmas estadunidenses que se encargaban de refinarlo. De esta manera, el producto ya refinado llegaba a México, a través de la aduana de Tampico, Tamaulipas, y en colusión funcionarios federales y aduaneros, que también ocultaban los cargamentos bajo etiquetas falsas, para después venderlos a empresas gasolineras en México.
El informe de Milenio también especifica que, desde mayo de 2022 y hasta inicios de 2025, solo las firmas de los Jensen recibieron al menos 2 mil 881 cargamentos de crudo, que generaron ganancias propias por al menos 300 millones de dólares, 47 millones de los cuales habrían sido enviados a los socios criminales en México.
Con información de Milenio