Pekín, 6 de enero de 2026 — El gobierno chino exigió este lunes la “liberación inmediata” del depuesto mandatario venezolano Nicolás Maduro, tras su secuestro en una operación liderada por Estados Unidos en territorio venezolano. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, calificó la acción como una clara violación del derecho internacional que amenaza la estabilidad regional.
Postura firme de China
Durante una declaración oficial, Lin Jian expresó la “gran preocupación” de Pekín por los sucesos y pidió a Washington que “garantice la seguridad personal” de Maduro mientras se encuentra fuera de Venezuela. El portavoz enfatizó que la operación “viola claramente el derecho internacional y las normas básicas que rigen las relaciones internacionales”, además de contravenir “los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas”.
China acusó a Estados Unidos de realizar un “uso descarado de la fuerza” contra un país soberano, acciones que, según Pekín, “socavan la soberanía de Venezuela” y “amenazan la paz y la estabilidad en América Latina y el Caribe”. Lin Jian describió a la región como una “zona de paz” y reiteró la oposición de su país al uso o la amenaza de la fuerza en los asuntos internacionales.
Rechazo a la figura de “policía del mundo”
La postura china se alinea con declaraciones previas del ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, quien un día antes había afirmado que su país no acepta que ninguna nación se arrogue el papel de “juez del mundo”. “Nunca hemos considerado que ningún país pueda actuar como ‘policía del mundo’”, aseveró Wang, subrayando que “la soberanía y la seguridad de todos los Estados deben estar plenamente protegidas por el derecho internacional”.
Acciones diplomáticas propuestas
Ante la crisis, el portavoz Lin anunció que China “apoya que el Consejo de Seguridad de la ONU convoque una reunión de emergencia” para abordar la situación. Además, aseguró que Pekín mantiene su disposición a “profundizar su relación con Venezuela” y que los “intereses legítimos” de China en el país sudamericano “seguirán siendo protegidos conforme a la ley”.
Contexto internacional
La captura de Nicolás Maduro marca un punto de inflexión en la prolongada crisis política y económica de Venezuela. La respuesta china refleja no solo su apoyo al gobierno chavista, con el que mantiene estrechas relaciones económicas y energéticas, sino también su firme oposición a lo que percibe como intervencionismo unilateral por parte de Estados Unidos en asuntos de otros estados soberanos.
La situación probablemente intensificará las tensiones diplomáticas entre Pekín y Washington, que mantienen posturas divergentes sobre múltiples temas de gobernanza global y soberanía nacional.