Foto: Elperiodicodelaenergia
En un movimiento que sugiere un cambio en la política energética de Estados Unidos, el presidente Donald Trump anunció la construcción de la primera refinería de petróleo nueva en el país en 50 años. El proyecto, denominado «America First Refining», se ubicará en Brownsville, Texas, y contará con la colaboración de la multinacional india Reliance Industries, la misma empresa que fungió como referente técnico para la construcción de la refinería de Dos Bocas en México durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
«Estoy orgulloso de anunciar que America First Refining está abriendo la PRIMERA refinería de petróleo nueva en Estados Unidos en 50 AÑOS en Brownsville, Texas», publicó el mandatario en su red social, Truth Social, este martes.
El proyecto retoma los planes previamente desarrollados por la empresa Element Fuels, que en junio de 2024 ya había completado la preparación del terreno y obtenido los permisos necesarios para una planta con capacidad de procesar hasta 160 mil barriles de petróleo diarios. Actualmente, el sitio web de Element Fuels redirige al portal de America First Refining, la nueva empresa encargada de la obra.
Un socio con pasado en México
La participación de Reliance Industries, propietaria de la refinería Jamnagar —la más grande del mundo—, añade una capa de interés geopolítico al anuncio. En marzo de 2020, la entonces secretaria de Energía de México, Rocío Nahle, visitó las instalaciones de Jamnagar precisamente para conocer su tecnología y operación, con el objetivo de aplicarlas como «comparativo técnico» en el diseño de la refinería de Dos Bocas, en Tabasco.
Fuentes gubernamentales mexicanas señalaron en ese entonces que se encontraron similitudes en la configuración de ambas plantas, particularmente en el diseño de trenes paralelos que culminan en una planta coquizadora. Ahora, la experiencia de Reliance será clave para el ambicioso proyecto texano.
Detalles del proyecto e inversión
America First Refining planea iniciar la construcción en el segundo trimestre de 2026 y ya ha asegurado un acuerdo de compra de combustibles por 20 años, el cual fue firmado precisamente con Reliance Industries. Aunque la compañía india no ha confirmado oficialmente una inversión directa, fuentes cercanas a las negociaciones indican que está en conversaciones para participar como socio capitalista en la refinería de Brownsville.
Este posible acuerdo se da en un contexto complejo, ya que hace apenas un año, asesores de Trump criticaron duramente a los «titanes energéticos de la India con conexiones políticas» por comprar petróleo ruso a bajo costo, en un contexto de tensión por la guerra en Ucrania.
Contexto energético y desafíos
El anuncio ocurre en medio de esfuerzos de la Casa Blanca por estabilizar los precios de la energía, afectados por las tensiones bélicas con Irán. Entre las opciones que baraja la administración Trump se encuentran liberar inventarios de reservas estratégicas y ofrecer escoltas militares a petroleros en el Estrecho de Ormuz.
La nueva refinería, que operará exclusivamente con petróleo de esquisto estadounidense, busca paliar la dependencia de un parque de refinación obsoleto en EE.UU., donde varias plantas han cerrado en los últimos años. Históricamente, proyectos similares han fracasado debido a los altos costos (como el fallido plan de Arizona Clean Fuels Yuma en la década de 2000, valuado en 2,500 millones de dólares), la complejidad de los permisos y la oposición ambiental.
Con este anuncio, Trump retoma una bandera de soberanía energética, en un guiño que, por la forma y el fondo, evoca el proyecto estrella de la administración de López Obrador en México.