Foto: Shutterstock
Ciudad de México (CNN Español) — La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) ha expandido significativamente sus operaciones encubiertas en territorio mexicano, participando directamente en asesinatos selectivos de miembros de cárteles, según una investigación exclusiva de CNN publicada este lunes. La revelación se produce en medio de crecientes tensiones bilaterales y evidencia un endurecimiento sin precedentes de la estrategia antinarcóticos de Washington.
El reportaje detalla un ataque emblemático ocurrido el 28 de marzo en una autopista a las afueras de la Ciudad de México. Una explosión dentro de un vehículo en movimiento acabó con la vida de Francisco Beltrán, alias «el Payín», un presunto operador de nivel medio del Cártel de Sinaloa, y de su chofer. Múltiples fuentes confirmaron a CNN que no se trató de un ajuste de cuentas entre criminales, sino de un «asesinato selectivo facilitado por agentes operativos de la CIA».
Este ataque es parte de una campaña ampliada, previamente no reportada, encabezada por la «Rama Terrestre» (Ground Branch) de la agencia, una unidad paramilitar de élite. La estrategia, según las fuentes, busca desmantelar redes completas de narcotráfico atacando sistemáticamente a miembros de todos los niveles, no solo a los grandes capos. «La letalidad de sus operaciones ha aumentado seriamente», declaró una de las personas familiarizadas con las actividades. «Es una expansión significativa del tipo de cosas que la CIA ha estado dispuesta a hacer dentro de México».
La participación de la agencia varía desde el suministro pasivo de inteligencia hasta la implicación directa en operaciones letales. Esta nueva fase se ampara en la designación del presidente Donald Trump de varios cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras, lo que otorga cobertura legal para acciones más agresivas. El propio Trump insinuó la semana pasada que una «fuerza terrestre» ya estaba operando en México para «eliminar a los traficantes».
Violación de la soberanía y tensión política
La revelación aviva la controversia sobre la soberanía nacional, ya que la Constitución mexicana prohíbe a agentes extranjeros participar en labores de aplicación de la ley sin permiso expreso del gobierno federal. Las fuentes citadas por CNN indican que «no está nada claro que todas sus misiones estén coordinadas con el Gobierno» mexicano.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reaccionó con furia a finales de abril tras hacerse público que cuatro operativos de la CIA, dos de los cuales murieron posteriormente en un accidente automovilístico, participaron en una redada en un laboratorio de metanfetaminas en Chihuahua sin su conocimiento. «No puede haber agentes de ninguna institución del Gobierno de Estados Unidos operando en territorio mexicano», sentenció entonces.
La nota de CNN subraya la profunda desconfianza de Washington hacia las instituciones mexicanas. La CIA ha optado por trabajar más estrechamente con funcionarios regionales y locales, evadiendo a las autoridades federales ante el temor de que los cárteles las hayan infiltrado. Este recelo se exacerbó tras la reciente acusación formal en Estados Unidos contra el gobernador en funciones de Sinaloa y otros nueve funcionarios mexicanos por conspirar con el narcotráfico.
Una estrategia de alto riesgo
La táctica de la CIA se asemeja a sus misiones antiterroristas en Medio Oriente, pero en un vecino y aliado comercial clave. Fuentes de inteligencia citadas en el texto advierten sobre los enormes riesgos de esta campaña, que incluyen la posibilidad de represalias de los cárteles en territorio estadounidense. «Definitivamente existe la preocupación de que esto podría fácilmente desbordarse hacia Estados Unidos», señaló un exoficial de la CIA.
A pesar de la confrontación pública, analistas sugieren que Sheinbaum camina en una delicada cuerda floja política, equilibrando la defensa de la soberanía con la necesidad de apaciguar a Trump, quien ha amenazado con una intervención militar abierta si México no hace más para combatir a los narcotraficantes. Según las fuentes, hacer la «vista gorda» ante operativos encubiertos letales podría ser un mal menor frente a una acción unilateral y pública del Ejército estadounidense.
Ni la CIA ni las principales instituciones del Gobierno de México respondieron a las solicitudes de comentarios de CNN para esta historia.