Foto: Fernanda Familiar/Diario 19/ Quadratín/AMLO
Mientras el gobierno del primer mandatario de México, Andrés Manuel López Obrador, junto a los militantes del partido MORENA, que fueron elegidos autoridades, y con el apoyo de los mexicanos que votaron por esta alternativa de cambio de gobierno, no deja de sorprender autoridades de administraciones pasadas de las gestiones de otros gobiernos.
Personajes involucrados en crimen organizado, narcotráfico, lavado de activos, desviación de fondos públicos, sociedades delictivas, ente otros delitos, México sigue luchando para recuperar su patrimonio y reordenar el camino de la honestidad en la gestión publica, una tarea de todos los mexicanos y de los residentes que aman y respetan México.
El Presidente dijo que durante la gestión del ex secretario de Seguridad Pública «estaba tomado el gobierno y mandaba la delincuencia».
El presidente Andrés Manuel López Obrador consideró que con el juicio que se realiza contra Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública durante el sexenio de Felipe Calderón, se pudo hablar de que hubo un narco-estado en México, pues dijo que «estaba tomado el gobierno y mandaba la delincuencia».
«Yo sinceramente en ese entonces pensaba que no era correcto clasificar de esa manera el Estado mexicano, pero luego con todo esto que está saliendo a relucir, pues sí se puede hablar de un narco-estado, porque estaba tomado el gobierno», comentó AMLO en La Mañanera de hoy.
«Una línea divisoria y una frontera entre autoridad y delincuencia», para que ambas no se mezclen y así «no haya contubernio porque estamos desprotegidos todos y nos quedamos en indefensión«.
El Presidente mencionó además del caso de Emilio Lozoya, ex directivo de Pemex detenido por los casos Agro Nitrogenados y Odebrecht, comentó que “fue bueno por parte de la Fiscalía otorgarle el beneficio a este señor; el beneficio ser testigo protegido porque permite que dé a conocer como actor principal de toda esta rapiña cómo fue que se repartieron el pastel”.
Tanto el caso de García Luna y el de Emilio Lozoya, dijo, “son muy graves y cuál es más grave cada quien debe revisarlo, era lo que se padecía, por un lado una gran corrupción y por otro lado los acuerdos con la delincuencia organizada, por eso se desató la inseguridad y la violencia entre otros factores».
«En los dos casos es la Fiscalía la que tiene que resolver, hasta donde se va a llegar. Mi opinión es de que se conozca toda la verdad, porque es enseñanza porque es estigmatizar la corrupción que antes se veía como algo normal y era el peor de los males, los que robaban ni siquiera perdían su respetabilidad», expuso Andrés Manuel López Obrador.
Con la información de Milenio