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Seúl, 16 de abril – En medio de las crecientes tensiones en Oriente Medio que han afectado el flujo energético global, el gobierno de Corea del Sur intensificó sus gestiones diplomáticas con México y Brasil, dos de las principales potencias petroleras de América Latina (además de Venezuela), ello con el objetivo de asegurar el suministro de crudo para su industria nacional.
Este jueves, el ministro de Relaciones Exteriores surcoreano, Cho Hyun, sostuvo una llamada telefónica con su homólogo mexicano, Roberto Velasco, a quien solicitó “la cooperación del Gobierno mexicano para garantizar un suministro constante de crudo para nuestras empresas”, según un comunicado oficial difundido por la cancillería de Seúl.
Durante la conversación, Cho Hyun subrayó la urgencia de avanzar en mecanismos institucionales que fortalezcan la relación económica bilateral, entre ellos la reanudación de las negociaciones para un tratado de libre comercio (TLC) entre ambas naciones, así como la revisión del acuerdo de protección de inversiones actualmente vigente.
Previamente, el miércoles por la noche, el canciller surcoreano también había conversado con el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira. En esa ocasión, Cho explicó que “la crisis de suministro de energía y materias primas continúa debido a la situación en Oriente Medio”, lo que ha llevado a Seúl a realizar “todos los esfuerzos” posibles para hallar fuentes alternativas de productos altamente dependientes de esa región, como el petróleo crudo.
“Expresó su expectativa de que se amplíe la cooperación con Brasil, país productor de petróleo, en los ámbitos de la seguridad energética y las cadenas de suministro”, añadió otro comunicado del Ministerio de Exteriores surcoreano.
Ambos cancilleres también dieron seguimiento a los acuerdos alcanzados en la cumbre de febrero entre el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y su homólogo surcoreano, Lee Jae-myung, celebrada en Seúl. En ese encuentro, las dos naciones acordaron elevar su relación al nivel de asociación estratégica y comprometerse a impulsar la cooperación en sectores clave como energía, además de trabajar para reanudar las negociaciones de un acuerdo comercial entre Corea del Sur y el Mercosur.
Las gestiones diplomáticas se enmarcan en una estrategia más amplia del gobierno surcoreano. Esta misma semana, el ministro de Finanzas, Koo Yun-cheol, afirmó que Seúl buscará expandir sus tratados de libre comercio con América Latina para diversificar sus cadenas de suministro.
Paralelamente, Corea del Sur ha lanzado una campaña para asegurar suministros energéticos desde otras regiones y reducir su dependencia del estratégico estrecho de Ormuz, una vía marítima clave que ha sido afectada por bloqueos desde el inicio del conflicto en Irán.
La vulnerabilidad del país asiático es significativa: aproximadamente el 70% de su petróleo proviene de Oriente Medio, y de ese total, el 95% transita a través del estrecho de Ormuz. Además, la región le suministra cerca del 20% de su gas natural y más del 50% de su nafta.