Foto: AMLO / CNN en Español / Vanguardia.
Pese a que muchos miembros de la oposición aseguraron que el tener el lujoso avión presidencial estacionado generaba más gastos que teniéndolo en funcionamiento, la verdad ha sido muy diferente. Esto debido a que en la política de austeridad que maneja el presidente Andrés Manuel López Obrador, se ha negado a usar la aeronave prefiriendo los vuelos comerciales para sus diversas giras por todo México.
Es tal la diferencia en gastos que, en comparación con el expresidente Enrique Peña Nieto, solo el gasto derivado de los primeros 11 viajes que hizo serían más que suficientes para pagar todos los vuelos que ha realizado López Obrador en su primer año de Gobierno.
Según información a la que tuvo acceso el medio El Sol de México, desde el 1 de diciembre del 2018 hasta el cierre del 2019, el mandatario mexicano habría generado por sus giras un total de 6 millones 408 mil 452 pesos mexicanos, en este monto se incluyen los gastos tanto generados por el tabasqueño como por su ayudantía, equipo de comunicación social, entre otros funcionarios.
Hasta el momento, el boleto más caro que se ha tenido que pagar fue el de la gira que realizó en Tijuana, Baja California, donde se dió inicio al Programa Zona Libre de la Frontera Norte el pasado 6 de enero del 2019, donde el presidente mexicano pagó 26 mil 389 pesos mexicanos por el boleto.
A comparación de las giras realizadas por el exmandatario Enrique Peña Nieto en su primer año de gobierno, donde se gastó más de 45 millones 372 mil 587 de pesos mexicanos por sus giras a Nuevo León, San Luis Potosí, Baja California, Chiapas Chihuahua, Guerrero, Yucatán, Estado de México, Tlaxcala, Veracruz, Tabasco y otros entidades del país realizadas del 1 de diciembre de 2012 hasta el 31 de diciembre de 2013.
Durante los años en que el actual mandatario solo era un candidato a la presidencia mexicana, ya tenía totalmente claro que no usaría el avión presidencial y que lo vendería cuando tuviera la oportunidad, debido a que según el tabasqueño, generaba un gasto innecesario. Una postura que aún mantiene, debido a que hasta el momento ha cumplido con no subirse ni realizar viaje alguno y que está viendo las posibilidades de vender o rentar e incluso rifar de ser necesario, cosa que generó polémica durante unas semanas.
“Ya se tomó la decisión, se va a vender ese avión presidencial. Se vende, se renta o se rifa, pero yo no me voy a subir a ese avión. No puede haber gobierno rico con pueblo pobre”, recalcó el mandatario mexicano el día en que planteó rifar el avión.
Con información de: El Sol de México.