Foto: PAN Senado.
El dirigente nacional, Jorge Romero, convocó a la ciudadanía a expresarse contra lo que calificó como una «persecución política» de Morena hacia la mandataria de Chihuahua.
Ciudad de México — El Partido Acción Nacional (PAN) anunció el inicio de un plan nacional de movilización ciudadana en defensa de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, ante lo que su dirigencia considera una estrategia de desgaste y persecución política orquestada por el partido en el poder, Morena.
Jorge Romero Herrera, presidente nacional del PAN, informó que en los próximos días se revelarán una serie de acciones y expresiones públicas en todo el país. El objetivo, afirmó, es “defender la democracia, las libertades y a la gobernadora” de lo que describió como un uso faccioso de las instituciones del Estado.
“Millones de mexicanos observan con preocupación cómo el oficialismo utiliza todo el aparato del Estado para intentar intimidar y desgastar a gobiernos de oposición”, declaró Romero. El líder panista hizo un llamado directo a la ciudadanía para alzar la voz desde cualquier rincón del país “frente a la persecución política impulsada por Morena”.
Acusación de doble rasero y defensa de resultados
Un eje central del pronunciamiento fue la denuncia de lo que el dirigente llamó un “doble rasero”. Romero contrastó la situación de Campos con la de personajes cercanos al oficialismo que, señaló, han sido señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado y que, en su opinión, gozan de protección política.
“La ciudadanía ya comenzó a darse cuenta: mientras persiguen a quienes combaten al crimen organizado, mantienen protección política hacia personajes cercanos al oficialismo acusados de presuntos vínculos con grupos criminales”, sostuvo.
En ese sentido, defendió la gestión de la gobernadora Campos asegurando que gobiernos como el de Chihuahua sí enfrentan a la delincuencia y dan resultados. “Esta embestida política, lejos de debilitarnos, está generando mayor respaldo ciudadano”, afirmó.
El líder del PAN concluyó con un llamado a la unidad para defender las instituciones democráticas “frente a cualquier intento autoritario”, anticipando que las movilizaciones anunciadas serán un primer paso en lo que perfila como una nueva etapa en la estrategia de confrontación de la oposición.